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15 motivos por los que visitar la Serranía de Ronda

Estrechas callejuelas con fachadas encaladas de típicos pueblecitos andaluces ubicados en remotas ubicaciones te esperan en una serranía cargada de relax y sorpresas.

Visitar la Serranía de Ronda, en pleno corazón de la provincia de Málaga, es una atractiva invitación a reencontrarse con el pasado de Andalucía. Palacios, baños árabes, atalayas, teatros romanos e incluso cuevas primitivas se muestran a los ojos del viajero con el fin de sumergirte en un viaje en el tiempo donde dar rienda suelta a la imaginación.

Y es que la gran mayoría de pueblos de la Serranía de Ronda, a lo largo de la historia, se han caracterizado por ser lugares de difícil acceso, que por un lado no les beneficiaba, dada la incomodidad que eso significaba, pero que por otro, les ha permitido mantener intactas las tradiciones y patrimonio arquitectónico de sus calles, placitas y fachadas. Pasear por los pueblos de la Sierra de Ronda es, como decimos, viajar en el tiempo. Pueblos casi intactos que aún conservan la esencia de lo que un día fueron.

 

Callejones encalados, estrechos, donde el tiempo parece haberse detenido bajo el único sonido de tus pasos al pasar por ellos. Son muchos los poetas y escritores que han puesto por las nubes a Ronda y la Serranía de Ronda. Escritores de la talla de Juan Ramón Jiménez definían a estos pueblos como “la esencia del típico pueblo andaluz donde perderse”.

Ernest Hemingway hablaba de la serranía como un lugar perfecto para luna de miel, donde Ronda y sus alrededores eran “un auténtico decorado romántico”. Así como Luis Cernuda, que hablaba de los atardeceres en Ronda como de algo idílico.

Y es que no es de extrañar, que poetas como estos buscaran la inspiración en el sosiego y silencio de las callejas de los pueblos de la serranía de Ronda. Son muchos los motivos que atraen a esta zona a miles de viajeros cada año. Cualquier persona, con un mínimo de sensibilidad y gusto por los lugares especiales, es atraída fácilmente por los encantos de una sierra, que hemos querido resumirte en 15 razones por las que visitarla. 15 motivos, que creednos, nos ha costado bastante seleccionar de entre muchos otros, con el fin de cautivarte y convencerte de que no debes dejarte ni un solo rincón por descubrir de esta mágica serranía, la serranía de Ronda.


1. Un entorno idílico de Naturaleza
Situada entre el Campo de Gibraltar, la famosa Costa del Sol, la Hoya de Málaga, la Depresión de Antequera y la Sierra de Ubrique, la comarca de la Serranía de Ronda es un conjunto de sierras con paisajes, carreteras y senderos que te sorprenderán.


2. La cueva de la Pileta
La Cueva de la Pileta es un yacimiento prehistórico que reúne numerosas pinturas y grabados de miles de años con representaciones de ciervos, caballos, peces, cabras, toros, una foca, un bisonte y signos abstractos que descubrirás bajo la única luz de un candil de fuego a medida que avanzas por la cueva. Alucinarás.


3. ¡Delicias gastronómicas para chuparse los dedos!
La gastronomía es otro de los puntos a destacar… ¡no te puedes ir sin probar platos típicos de la sierra de Ronda como el rabo de toro en salsa! Ni otras exquisiteces locales como la castaña del valle del Genal, toda la carne de caza de la zona, las calabazas rondeñas, las migas con chorizo, el conejo a la rondeña, los guisos con pata de cerdo y reposterías de las monjas carmelitas y franciscanas como “las yemas de Ronda” o “los dulces de las monjas”. De rechupete.


4. Conocer el legado de Roma en la ciudad de Acinipo
A 20 kilómetros de Ronda, encontramos un espectacular yacimiento romano que os dejará con la boca abierta. Los restos de Acinipo os sorprenderán dada la ubicación de la ciudad. ¡Nada más y nada menos que a 1000 metros de altitud! Una ciudad escavada directamente sobre la roca, donde para construir lugares como su teatro, aprovecharon la pendiente del terreno para hacerlo más impresionante aún, gracias a su gigantesco graderío.


5. Dejarse sobrecoger frente al Tajo de Ronda
Y qué decir del icono de la Serranía de Ronda, su tajo, que junto a un enorme puente que parece fundirse con la roca convierten a este lugar en uno de los símbolos de Andalucía. No hay viajero que llegue a este lugar sin exclamar admiración ante semejante construcción.


6. Enamorarse en alguno de sus rincones
No es casualidad que Ronda sea elegida cada año como destino de “luna de miel” de miles de viajeros. Si visitas Ronda, con poco esfuerzo encontrarás rinconcitos como este, junto al tajo de Ronda donde un paseo te resultará obligatorio.

Y ni que decir dependencias tan maravillosas como las del Palacio Mondragón, de estilos góticos, mudéjares y renacentistas.Este Palacio, está considerado como uno de los grandes tesoros de la serranía de Ronda gracias a rinconcitos románticos como patios como este que esperan a que tú los pasees.


7. Asomarse a alguno de sus muchos miradores
¿Te apasionan los lugares con grandes vistas? ¿No hay mirador que veas sin “ese algo” que te empuja a asomarte? Pues estás de suerte porque si la serranía de Ronda se caracteriza por algo es por tener alguno de los balcones más maravillosos de Andalucía.

En la ciudad de Ronda están buena parte de ellos… Pero todos y cada uno de sus pueblecitos, encaramados en las laderas de la sierra, gozan de extraordinarios puntos panorámicos que te alucinarán. ¡Prepara la cámara de fotos!


8. Vivir una experiencia taurina diferente
El mundo del toro y Ronda están muy ligados el uno al otro. Tanto es así que en Ronda se encuentra a día de hoy la plaza de toros más antigua de España.

Realizar una visita a las dependencias de esta plaza es casi un obligado para entender un poco más la historia del mundo del toreo. Pero si realmente te interesa conocer un poco más acerca de estos animales, te invitamos descubrir la experiencia de Reservatauro, donde a pocos kilómetros de Ronda, podrás vivir una experiencia increíble.


9. Perderse por sus callejones encalados
Prueba a perderte por las calles de pueblecitos tan pintorescos como Genalguacil y descubre esquina a esquina las muchas obras de arte que por el pueblo hay repartidas. Déjate engullir por callejones encalados, tan estrechos, que apenas si eres capaz de entrar por ellos! Y disfruta del relax de permanecer en silencio entre sus solitarias callejuelas.


10. ¡Recorrer el pueblo pitufo!
¿Sabías que en Andalucía tenemos un pueblo pitufo? Exacto, se encuentra en Júzcar, un precioso pueblo de la serranía que para la presentación de la película de “Los Pitufos” fue pintado y decorado para la ocasión para la película. La idea inicial era volver a dejar al pueblo tal y como estaba pero dado el impacto turístico que tuvo el evento… ¡decidió dejarse así!


11. Paseos nocturnos inolvidables
Si de día, el silencio y tranquilidad de pasear por cualquiera de los pueblos de la serranía de Ronda ya sobrecoge, prueba a realizar un paseo bajo la luz de las farolas. La paz y el sosiego que genera el escuchar tan sólo tus pasos resonar entre callejones medio iluminados de estos pueblos es una experiencia muy, muy recomendable. Os encantará.


12. Una tarde en el paseo de los ingleses
No hay visita a Ronda que se precie sin una preciosa tarde al atardecer por el paseo de los ingleses. Sin duda de las zonas más bonitas de Ronda que te terminarán de enamorar de ella.


13. Descubrir su legado árabe
A medida que recorras los pueblecitos de la serranía, sus nombres ya te darán pistas de su ascendencia morisca. Los árabes estuvieron establecidos en estas tierras durante siglos y buena prueba de ello son lugares tan espectaculares como 2 de los que a continuación queremos enseñaros y que están en la propia Ronda, donde por un lado, destacamos los preciosos baños árabes, considerados como los mejor conservados de España.

Y por otro lado, uno de los lugares más misteriosos de Ronda: la mina. Este lugar se encuentra en el interior del conocido como Palacio del Rey Moro y se trata de una compleja obra islámica que desciende 100 metros de altura por una escalera que se construyó en la roca junto a más de 200 peldaños. En su interior, encontraréis desde aljibes hasta habitaciones de lo más intrigantes. Un alucine.


14. Despertar desde su Parador de Turismo
La red de Paradores que recorren España entera es conocida por la singularidad de los lugares que estos ocupan pero si entre todos ellos tuviéramos que escoger unos pocos, tened por seguro que el Parador de Turismo de Ronda estaría entre los más espectaculares a la hora de vivir un despertar en él.

Poder acostarse con el Tajo de Ronda iluminado frente a tu cama y despertar con el sonido de la cascada del rio Guadalevín creednos que es una experiencia única e inolvidable.


15. Disfrutar de la hora mágica de Ronda
A la hora mágica se la conoce como a ese periodo de tiempo que discurre durante pocos minutos entre el momento en que se pone el sol y se hace de noche. Ese momento “mágico” donde el cielo se pasa a colorearse de azul eléctrico y los monumentos de las ciudades se comienzan a encender, y que, amigos lectores, esa hora, la hora mágica, en Ronda es, sencillamente, espectacular.

¿A qué esperas? Como veis, no hay excusa para no hacer una escapada por la serranía de Ronda. Hay motivos más que de sobra para visitar algo más que una serranía. Anímate simplemente a pasear por pueblos como Alpandeire, Benaoján, Montejaque o Algatocín.

Déjate sorprender tras cada esquina con rinconcitos que jamás esperarías encontrar escondidos bajo nombres como Benarrabá, Arriate, Cartajima o Jimena de Libar. Déjate sorprender por la serranía de Ronda y descubre lo mejor de ella, que no es otra cosa que acabar marchando con la sensación de querer volver a por más. Ven, piérdete y descubre esto que te contamos.