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Acave propone que el programa del Imserso sea similar al de las Comunidades Autónomas

El presidente de la Asociación Corporativa de Agencias de Viajes Especializadas (Acave), Martí Sarrate, ha manifestado en AGENTTRAVEL su apuesta por la liberalización del Imserso para favorecer que todas las agencias puedan participar en la distribución de los viajes subvencionados para mayores de 65 años, tomando como ejemplo programas que llevan a cabo en algunas Comunidades Autónomas.
El panorama actual de las cláusulas de los viajes del Imserso para la temporada 2019-2020 es “un poco peliagudo” tras la impugnación de los hoteleros, según Sarrate, que rechaza todas las soluciones en este momento “porque no son justas” y se pregunta “¿cuál es la solución?, ¿retrasar como ya pasó hace tres años?, ¿prorrogar y que se continúen beneficiando las empresas que lo están haciendo?”.
Desde Acave han realizado un escrito en el que piden una “actualización del formato” porque los pliegos “son los mismos desde hace 30 años”, la situación en el sector “ha cambiado mucho y nos hemos estancado”, asegura Sarrate.
Por su lado, el presidente de la Unión de Agencias de Viajes (UNAV), Carlos Garrido, ha declarado que no tienen inconvenientes con el planteamiento actual del concurso, pero que la liberalización del Imserso con el reparto de bonos también le parece bien. “Nosotros nos quejamos en el tema de precios, no de sistema”, apunta Garrido.
Comisión insuficiente
Las quejas de las agencias de viajes residen principalmente en la comisión, que actualmente es 9,90 euros por viaje, y que “no cubre los costes administrativos ni de gestión que tienen la gran parte de las agencias que venden este producto”, según Sarrate.
Una opinión que comparte Carlos Garrido que ha destacado el papel social que desempeñan las agencias de viajes teniendo en cuenta que el cobro que reciben las agencias por la distribución del producto es “claramente insuficiente”.
Por este motivo, el presidente de Acave advierte que “o dan las remuneraciones ajustadas a las condiciones de mercado y que permitan cubrir los costes, o de alguna hay que darle un aire diferente”.
Así, la solución que señala Sarrate es distribuir “bonos subvencionados por el Estado” a los mayores de 65 años “y, a partir de aquí, que tengan libertad de comprar en cualquier programa de mayores que esté en el mercado y que esté homologado por la seguridad social”.
“Nosotros nos quejamos porque creemos que hay que trabajar en el margen, y concretamente la liberalización no me parecería mal, porque al fin y al cabo si a todas las personas mayores les llega un bono y pueden ir a cualquier agencia de viajes, sería genial. Lo importante sería tener esa flexibilidad para que puedan participar todas las agencias”, añade Garrido.
Referencia en las Comunidades Autónomas
En algunas Comunidades Autónomas existen programas para mayores que “son dirigidos en temporada baja, registran ocupaciones y los precios son muy competitivos”, en los que “remuneran acorde a las comisiones de mercado a las agencias de viajes”, explica el presidente de Acave.
Tomando como referencia estos programas de las Comunidades Autónomas, Sarrate hace hincapié en que con los 130 millones que subvenciona el Estado “se podrían hacer muchas más cosas”. Además añade que “mucha gente se apunta a viajes y no consume los servicios contratados, se dedica a hacer unas actividades libremente”.
Asimismo, Acave recuerda que, a día de hoy, “ya existen en el mercado programas para personas mayores, que están disponibles durante todo el año y están desarrollados de manera privada por turoperadores, con unos precios muy competitivos y que remuneran adecuadamente a todas las empresas que intervienen en el mismo. Estos programas compiten con los programas subvencionados, lo que ocasiona una desventaja competitiva para la empresa privada”.
Por todo ello, Acave considera que el programa del Imserso requiere una reformulación, pues “el modelo ha dejado progresivamente de ser una iniciativa social del Estado a ser un proyecto cuyo coste está financiado principalmente por los empresarios, ya sean hoteles o agencias de viajes”.
Repercusión en el usuario
En el caso de liberalizarse, el presidente de UNAV considera que “no necesariamente repercutiría en el precio final al usuario” porque se implantarían unas condiciones de precios, días, etc. Si la agencia quisiera participar “podría apoyarse en el producto de la turoperación” o “hablar directamente con hoteles y demás servicios”.
A pesar de que Garrido insiste en que no tienen nada en contra de cómo se está haciendo ahora, recuerda que en el concurso del Contrato Centralizado de Servicio de Agencia de Viajes de la Administración General del Estado (CORA) exigió que “no se focalicen en grandes concursos, sino que se pueda distribuir a todo el sector para que puedan participar tanto agencias grandes como pequeñas”.