Press "Enter" to skip to content

Las montañas de los Alpes suizos también son para el verano

La imagen de Suiza suele estar asociada a cumbres nevadas y deportes de invierno, pero cuando se completa el deshielo y suben las temperaturas, las montañas helvéticas se convierten en un destino veraniego con mucho que ofrecer.

Con el auge del turismo de aventura los parques de atracciones han proliferado en los Alpes suizos. Durante los meses estivales los visitantes pueden acceder a glaciares, subir en telesillas hasta el pico de impresionantes montañas, disfrutar de las vistas desde plataformas instaladas en la cima o descender en tirolinas, toboganes, trineos y patinetes.

Según datos de la asociación Mountain Wilderness Suisse, que centra su labor en la protección de los espacios naturales del país, dos tercios de las 193 pistas de trineo de verano, vías ferratas, paseos por acantilados e instalaciones similares se han creado en los últimos 18 años.

“Están construidos en altitudes crecientes, donde los procesos ambientales se ralentizan y los ecosistemas son altamente vulnerables”, explica a Efe Maren Kern, directora ejecutiva de la asociación. Y añade:”en algunos lugares, los turistas van a áreas que estaban prácticamente intactas o que no se usaban mucho en verano”.

Reducir riesgos en el medio natural

Desde la organización muestran su preocupación por este “amueblamiento” de los Alpes suizos. “Todos los destinos desean atraer un mayor número de turistas con el paseo en trineo más largo o el camino más alto junto al acantilado”, describe Kern. “Y el entorno natural único, el panorama emocionante, se vuelve secundario e intercambiable”

La responsable de Mountain Wilderness Suisse señala la existencia de un riesgo para el futuro, “muchas de las instalaciones de mediana a gran altura están construidas sobre suelos que se vuelven cada vez más inestables con el aumento de las temperaturas“. Kern argumenta que, en la mayoría de casos, las atracciones se construyen para compensar el descenso de días esquiables en la temporada de invierno y que los centros turísticos de montaña se aferran a su imagen de destinos de deportes de invierno entrando en una espiral de inversiones de la que es difícil salir.

Imagen de archivo de unos excursionistas que disfrutan de la vista de los Alpes suizos, en Berna, desde el monte Stanserhorn, cerca de Stans. oto: EFE/ Urs Flueeler
Imagen de archivo de unos excursionistas que disfrutan de la vista de los Alpes suizos, en Berna, desde el monte Stanserhorn, cerca de Stans.

El criterio de conservación de los Alpes suizos, en debate

La asociación trata de denunciar casos en los que las instalaciones degradan el paisaje y no hay planes de qué hacer con ellas cuando están fuera de uso, y presionan para la destrucción de las infraestructuras obsoletas. Por su parte, los parques de atracciones cumplen su papel como reclamo turístico ante una demanda creciente.

En el Valle del Trient, VerticAlp Emosson ofrece, entre otras atracciones, uno de los teleféricos más pronunciados del mundo y un tren panorámico con vistas al Mont Blanc. Cyrill May, responsable de marketing del parque, explicó a Efe cómo cada verano el aumento de visitas es constante.

May defiende que no todas las instalaciones son intrusivas con el medio ambiente, “en el caso de VertiAlp el teleférico original fue construido en 1920 y el entorno natural se ha visto afectado por la construcción de tres presas durante el siglo pasado”. Y agrega: “Los animales de la zona están utilizando el túnel del tren para pasar la noche, con lo que podemos decir que después de 100 años la fauna local se ha acostumbrado”

Para Maren Kern la solución pasa por definir el concepto de diversión y repensar el turismo de ocio. Pone como ejemplo algunos parques naturales de Suiza orientados hacia la naturaleza y la cultura, donde los recursos naturales son el núcleo de la atracción. “Los turistas tienen la opción de usar las instalaciones u optar por experiencias de montaña auténticas”, concluye Kern.